miércoles, 6 de marzo de 2013

EN BUSCA DEL EQUILIBRIO INTERNO

Pongamos que me fume un bareto, un cigarrillo de marihuana, nunca lo he hecho, al menos que me de un cáncer terminal.

Empiezo a ver el mundo muy hermoso. Todo me parece una fantasía, todo esta bien hecho. La gente respira amor por los poros, no veo ni un solo problema, las ciudades son un milagro de la vida, los campos pelados sin árboles son muy bonitos, lo mismo que los desiertos, las personas que mueren no siento el sufrimiento sino la alegría de las almas, si mi cuerpo me esta doliendo me da risa, empiezo a amar los políticos y ya los veo como seres humanos con derechos a vivir bien a costilla de los demás, empiezo a llenar mi casa de fotos de banqueros, no me importan los problemas de nadie, es mas no los veo como problema, todo esta bien porque todo es humano. No me preocupo por comer, pagar arriendo, trabajar, no me preocupa nada en la vida.
Pongamos que me comí un alimento que me cayo muy pesado y que me produce un sentimiento de estar contra todo en la vida, de criticarlo todo al máximo, de no ver nada bueno, de criticar todo ser humano que se acerque, donde todo el mundo me saca el cuerpo porque tengo la capacidad de criticarlo todo, de verle pelos a un huevo, de no estar contento ni con la ganada de un pedazo de lotería, de no valorar nada de lo que tengo, ni siquiera me veo nada bueno. Un criticón extremo que ve solo lo malo del mundo.

En un tercer momento empecé a oler flores y aroma del bosque, y sentí todo lo bueno del mundo, de las personas, sin perder el espíritu critico para mejorar como persona y mejorar la sociedad.

Que difícil es buscar el equilibrio en la vida.



Enrique

No hay comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.